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Ejercicios de composición: 14 prácticas y un plan de 4 semanas

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14 ejercicios para componer canciones, de la escritura de objeto a la maqueta: tiempo, pasos, resultado y comprobación, con herramientas gratis y una rutina.

Compositora estirando los dedos en un escritorio con luz de mañana, un temporizador de cocina, una libreta abierta, una guitarra acústica y un móvil grabando, lista para un ejercicio diario corto

Usa esta lista de uno en uno: elige un ejercicio al día, dedícale de 10 a 20 minutos y termina siempre con una grabación, aunque sean 30 segundos en el móvil (celular) leyendo o tarareando lo que has escrito. Los 14 ejercicios están agrupados por habilidad. Cada uno tiene un tiempo, unos pasos, el resultado con el que debes acabar y una comprobación de «¿ha funcionado?», y casi todos usan una herramienta gratuita del navegador, así que puedes empezar ahora. ¿Prefieres un plan? Sigue la rutina de cuatro semanas del final. ¿Empiezas de cero? El curso gratis de composición lleva una canción por diez lecciones; estos ejercicios son la práctica diaria que la rodea.

HabilidadEjerciciosTiempo
Letra1 Escritura de objeto · 2 Mostrar, no contar · 3 Primero el título · 4 Versos espejo10–15 min
Melodía5 Melodía desde el ritmo · 6 Tres contornos · 7 Grados o saltos10–15 min
Armonía8 Cambia un acorde · 9 Mayor y menor10–15 min
Estructura10 Mapa de una canción que te encanta · 11 Solo el preestribillo15–20 min
Terminar12 Borrador en 30 minutos · 13 Solo la segunda estrofa · 14 Maqueta rápida15–30 min

Ejercicios de letra

1. Escritura de objeto (10 minutos)

Este calentamiento, popularizado por Pat Pattison, profesor de Berklee, te entrena para escribir con los sentidos en lugar de con explicaciones.

  1. Elige el objeto más cercano, no el más interesante: una taza, un cargador, una llave.
  2. Escribe sobre él 10 minutos sin parar: vista, oído, olfato, gusto, tacto, qué notas en el cuerpo al sostenerlo, cómo se mueve. Sigue cualquier recuerdo que arrastre.
  3. Rodea tres frases que nunca habrías escrito a propósito y grábate leyéndolas.

Resultado: tres frases rodeadas, como «el cable sigue tibio donde se dobló toda la noche».

¿Ha funcionado? Aparecen al menos tres sentidos además de la vista y una de las frases podría abrir una estrofa.

2. Mostrar, no contar (10 minutos)

  1. Escribe un verso que nombre un sentimiento: «Te echo mucho de menos».
  2. Reescríbelo tres veces como algo que una cámara pudiera grabar, sin palabras de emoción: «Tu taza sigue colgada en el segundo gancho». «Pongo la mesa para dos y guardo un plato». «Sigo comprando el pan que te gustaba».
  3. Quédate con el más fuerte y grábalo en voz alta.

Resultado: una imagen que sustituye a la explicación.

¿Ha funcionado? Alguien que lea solo ese verso entiende lo que sientes. La guía para escribir letras profundiza en cómo convertir explicaciones en imágenes.

3. Primero el título: tres sentidos, un estribillo (15 minutos)

  1. Elige un título corto que funcione en sentido literal y figurado: «Hora punta». ¿No tienes ninguno? Saca uno del generador de ideas para canciones.

  2. Escribe sus tres sentidos. Literal: el metro lleno a las ocho. Figurado: una vida que va demasiado deprisa. Giro: la única hora del día en que coincides con esa persona.

  3. Escribe un estribillo de cuatro versos que empiece y termine con el título, y cántalo una vez con cualquier nota:

    Hora punta y el andén a rebosar, tú que bajas cuando yo voy a subir, veinte segundos para no mirar: nuestra hora punta.

Resultado: un estribillo con el título en los dos extremos.

¿Ha funcionado? Los versos del medio responden a «¿por qué importa este título?». Si otro título encajara sin cambiarlos, vuelve al paso 2.

4. Versos espejo con el contador de sílabas (15 minutos)

  1. Pega cuatro versos tuyos, o esta estrofa, en el contador de sílabas:

    La cafetera pitando, tu abrigo sobre la silla, leo la nota que nunca llegaste a dejar escrita.

  2. Sin sinalefa marca 8, 9, 8, 9. Actívala («tu‿abrigo», «llegaste‿a» se cantan juntas) y marca 8, 8, 8, 8. Si cantas una palabra de otra forma, corrígela: un guion marca la separación y un igual fija el número. El contador cuenta «cruel» como una sílaba; si cantas cru-el, escribe cru-el o cruel=2.

  3. Escribe cuatro versos sobre otro tema con el mismo número de sílabas, los acentos en el mismo sitio y la rima asonante en los pares (í-a):

    Suena el tren de medianoche, nadie espera en la salida, una mujer me sostiene la puerta, se va sin prisa.

  4. Canta las dos estrofas con la misma melodía y grábalas.

Resultado: una estrofa nueva que refleja la anterior verso a verso.

¿Ha funcionado? Los recuentos coinciden y las sílabas fuertes caen en los mismos tiempos. ¿Cuenta bien pero suena mal? Revisa sílabas y acentos. ¿Una rima te obliga a una palabra rara? Prueba otra opción de tipos de rima.

Ejercicios de melodía

5. Melodía desde el ritmo, con la melodía de práctica (15 minutos)

La melodía de práctica de la guía de letras ofrece cuatro melodías (la original, una balada en 3/4, un pop animado y una en tonalidad menor), acordes opcionales y un botón «Grabar una toma». Esta es la original:

Melodía de práctica · 8 compases · Do mayor · 96 BPM

Tras la claqueta (0:00–0:02), cuatro frases empiezan en 0:02, 0:07, 0:12 y 0:17. Todas van larga–corta–corta–larga, con una nota rápida justo antes de la siguiente frase; el Do final se sostiene de 0:20 a 0:22 aproximadamente. Las notas largas (0:02 y 0:05 en la primera frase) son el sitio de tus sílabas tónicas.

  1. Marca el ritmo con los dedos en la mesa hasta que te salga sin sonido.
  2. Escribe palabras para el ritmo: cuatro sílabas por frase, acentuadas en la primera y la última, más una palabra rápida opcional delante. «LUZ del porTAL, / (y) PAN sin coMER, / (la) TEle sin VOZ, / NAdie deTRÁS».
  3. Con auriculares, pulsa «Grabar una toma» y canta tus palabras sobre la melodía.
  4. Quita el audio y canta las mismas palabras con el mismo ritmo, pero con notas nuevas: donde la frase subía, haz que baje. Grábalo en el móvil.

Resultado: dos tomas de los mismos versos, una con la melodía de práctica y otra con tus notas.

¿Ha funcionado? Tu segunda toma conserva el ritmo original, pero al menos tres frases se mueven de otra manera. La próxima vez, usa la balada o el pop.

6. Tres contornos sobre una misma progresión (15 minutos)

I–V–vi–IV · Do–Sol–Lam–Fa (C–G–Am–F) · 96 BPM

Tras un compás de claqueta, los acordes cambian cada dos segundos y medio (Do en 0:02, Sol en 0:05, Lam en 0:07, Fa en 0:10) y el bucle vuelve a empezar en 0:12.

  1. Abre el reproductor con este bucle ya cargado, sin batería.
  2. Toma un verso, tuyo o «Esta noche no te llamo», y cántalo de tres formas: subiendo hasta la última palabra, bajando desde tu nota aguda cómoda y plano y salto: una nota repetida y un salto en la palabra clave.
  3. Con auriculares, graba una toma de cada una sobre el bucle y descarga las que quieras conservar.

Resultado: tres tomas del mismo verso con tres formas.

¿Ha funcionado? Puedes describir cada toma con una palabra (súplica, resignación, desafío) y una encaja claramente con el verso. Cómo escribir una melodía explica el contorno a fondo.

7. Grados conjuntos o saltos: escucha y elige (10 minutos)

Melodía por grados conjuntos · Do–Lam–Fa–Sol (C–Am–F–G) · 88 BPM

Casi cada nota pasa a su vecina, dentro de cinco notas. El Re largo de 0:10 suena a pregunta y te devuelve al principio en 0:13.

Melodía con saltos · Do–Lam–Fa–Sol (C–Am–F–G) · 88 BPM

Mismos acordes y tempo, pero la línea salta a un Do agudo en 0:04, baja por grados en 0:05 y vuelve a saltar a un Re agudo en 0:09.

  1. Escucha las dos; en la segunda pasada, levanta la mano en cada salto.
  2. Toma un verso de estribillo (el del ejercicio 3 sirve). Cántalo entero por grados y después con un solo salto en la palabra más importante, «punta».
  3. Graba las dos versiones.

Resultado: dos tomas y una frase sobre cuál te quedas.

¿Ha funcionado? El salto cae en la palabra que más importa y después la melodía vuelve por grados, como en 0:05. Si cae en «y» o en «el», muévelo.

Ejercicios de armonía

8. Cambia un acorde: el iv prestado (10 minutos)

I–IV–iv–I · Do–Fa–Fam–Do (C–F–Fm–C) · 76 BPM

La claqueta dura hasta 0:03. El Fa llega hacia 0:06 y el Fam hacia 0:09: baja una sola nota (el La pasa a La♭) y el bucle luminoso se vuelve nostálgico. Vuelve a pasar hacia 0:22.

  1. Toma un bucle que ya uses, como Do–Sol–Lam–Fa, y cambia solo el último acorde a menor: Do–Sol–Lam–Fam.
  2. Canta el mismo verso sobre las dos versiones y apunta qué palabra queda encima del Fam.
  3. Graba una toma sobre el bucle cambiado.

Resultado: un bucle con un acorde prestado y una toma.

¿Ha funcionado? La palabra que suena sobre el Fam merece esa sombra: «casi», «todavía», «ya no». Progresiones de acordes para componer tiene más bucles donde probarlo.

9. La misma melodía en mayor y en menor (15 minutos)

Mayor · Do–Sol–Lam–Fa (C–G–Am–F) · 80 BPM
Menor · Dom–Si♭–La♭–Si♭ (Cm–B♭–A♭–B♭) · 80 BPM

Las dos tienen claqueta hasta 0:03 y cambian de acorde en 0:03, 0:06, 0:09 y 0:12, con la misma forma melódica. En 0:03 la versión menor empieza en Mi♭ en lugar de Mi; en 0:09 un acorde de La♭ sustituye al Lam.

  1. Canta una melodía tuya de cuatro compases sobre Do–Sol–Lam–Fa.
  2. Cambia a Dom–Si♭–La♭–Si♭ y vuelve a cantarla, bajando medio tono la nota que choque (Mi a Mi♭, La a La♭, Si a Si♭).
  3. Graba las dos tomas con la misma letra.

Resultado: un verso en dos estados de ánimo.

¿Ha funcionado? La letra no ha cambiado, pero su sentido sí: escribe un adjetivo para cada toma. Quédate con la versión que encaje con la letra, o usa la menor en la estrofa y la mayor en el estribillo.

Ejercicios de estructura

10. El mapa de una canción que te encanta (20 minutos)

  1. Pon una canción que conozcas bien con un cronómetro en marcha y apunta cuándo empieza cada sección.
  2. Calcula su tempo: cuenta los pulsos en 15 segundos y multiplica por cuatro.
  3. Introduce las secciones en el planificador de estructura con ese tempo y ajusta los compases hasta que las duraciones coincidan con tus notas.
  4. Apunta qué cambia al empezar cada sección (un instrumento, una melodía más aguda, un giro de la letra), descarga el mapa y grábate un minuto contando qué te ha sorprendido.

Resultado: el mapa, con compases y duraciones, de una canción que te encanta.

¿Ha funcionado? El total del planificador se aleja menos de unos diez segundos de la canción real y sabes decir qué cambia en cada frontera.

11. Escribe solo el preestribillo (15 minutos)

  1. Toma una estrofa y un estribillo que ya existan y pon en bucle Rem–Fa–Sol–Sol (Dm–F–G–G): los dos compases de Sol sostienen la tensión.

  2. Escribe de dos a cuatro versos, más cortos que los de la estrofa, que terminen en un pensamiento sin cerrar. Antes de «Hora punta»:

    Pita el aviso, cierran las puertas, y tú sin mirar…

  3. Canta cada verso un poco más agudo que el anterior y graba estrofa, preestribillo y estribillo en una sola toma.

Resultado: un preestribillo y una toma que desemboca en el estribillo.

¿Ha funcionado? Al llegar al último verso quieres que entre el estribillo. Si ahora el estribillo parece más pequeño, baja el último verso del preestribillo.

Ejercicios para terminar

Si ya tienes un borrador atascado, te sirve más el método para terminar una canción cuando estás atascado.

12. Un borrador completo en 30 minutos

Es el único ejercicio largo: resérvalo para el fin de semana.

  1. Minutos 0–5: un título y un bucle de cuatro acordes.
  2. 5–15: primera estrofa y estribillo. Se permiten huecos: escribe «[algo sobre la lluvia]» y sigue.
  3. 15–22: segunda estrofa, con un dato nuevo.
  4. 22–30: cántala entera dos veces, arreglando solo lo que te impida cantar, y grábala completa.

Resultado: un borrador estrofa–estribillo–estrofa–estribillo grabado, con los huecos marcados.

¿Ha funcionado? La grabación suena de principio a fin sin ninguna sección vacía. La prueba es que esté completa, no que sea buena.

13. Escribe solo la segunda estrofa (15 minutos)

  1. Toma una canción con la primera estrofa y el estribillo terminados.
  2. Elige un movimiento: después (qué pasó luego), más cerca (un detalle que solo se ve de cerca) o al revés (la versión de la otra persona). En «Hora punta», después podría empezar: «A la mañana siguiente cambié de vagón».
  3. Escribe la segunda estrofa sobre la melodía de la primera y compáralas en el contador de sílabas: cada verso a una sílaba de su pareja como mucho. Graba la canción hasta la segunda estrofa.

Resultado: una segunda estrofa que encaja en la melodía de la primera.

¿Ha funcionado? La segunda estrofa cuenta algo que la primera no decía y ningún verso va atropellado.

14. Una maqueta rápida en 15 minutos

  1. Elige cualquier borrador de las dos últimas semanas y di el título, la tonalidad y el tempo al empezar a grabar.
  2. Graba una pasada completa con voz y un instrumento, o sobre el bucle del reproductor con auriculares.
  3. Dos tomas como máximo. Quédate con la mejor, sin editar.

Resultado: una maqueta completa, aunque tosca.

¿Ha funcionado? Otra persona podría aprender la melodía y los acordes solo con esa grabación. ¿Faltan palabras? Canta «la la» y sigue.

Una rutina de composición de cuatro semanas (15 minutos al día)

De lunes a viernes, 15 minutos, terminando siempre con una grabación. Si un ejercicio suele durar más, para cuando suene el temporizador.

DíaSemana 1: letraSemana 2: melodíaSemana 3: armonía y formaSemana 4: terminar
Lun1 Escritura de objeto7 Grados o saltos8 Cambia un acorde3 Primero el título, para la canción que vas a terminar
Mar2 Mostrar, no contar6 Tres contornos9 Mayor y menor13 Solo la segunda estrofa
Mié3 Primero el título5 Desde el ritmo, con la balada o el pop10 Mapa de una canción, hasta el segundo estribillo4 Espejo de la segunda estrofa con la primera
Jue4 Versos espejo1 Escritura de objeto, objeto nuevo11 Solo el preestribillo6 Tres contornos para el estribillo final
Vie5 Melodía desde el ritmo14 Graba tu mejor estribillo14 Graba estrofa, pre y estribillo14 Maqueta de la canción entera

Opción de fin de semana: el borrador en 30 minutos (ejercicio 12) al acabar las semanas 2 y 4.

Cómo revisar tus ejercicios

Una vez por semana, después de la grabación del viernes o el fin de semana, dedica diez minutos. Escucha seguidas las grabaciones de la semana sin escribir nada y después hazte tres preguntas:

PreguntaSi la respuesta es sí
¿Algo me ha sorprendido?Márcalo como «se queda» y apunta por qué en una línea
¿Lo sigo tarareando o recordando un día después?Candidato a gancho o título: arriba de la lista
¿Me salté alguna grabación?Repite mañana una versión de cinco minutos

Quédate con lo que te sorprende, no con lo correcto: lo correcto es fácil de volver a escribir. Repasa cada semana lo que guardaste la anterior; lo que te siga sorprendiendo se convierte en canción y pasa por los ejercicios 11 a 14.

¿Algún término de estos ejercicios no te suena? El glosario de composición los explica con palabras sencillas.

Dónde encaja Zoundroom

Si usas Zoundroom, crea un proyecto llamado «Ejercicios» y añade una nota por día, con la fecha y el número del ejercicio como título. Escribe en la nota y graba dentro de ella: el audio se inserta donde está el cursor, así que cada toma queda debajo de los versos a los que pertenece, y puedes seguir escribiendo mientras suena. Las tomas que descargues del reproductor o de la melodía de práctica se importan al proyecto y después se insertan en la nota de ese día. El día de revisión tienes la semana entera en un solo sitio y, cuando algo que guardaste se convierte en canción, le das su propio proyecto.

Preguntas frecuentes

¿Cada cuánto conviene hacer ejercicios de composición?

Uno al día, de 10 a 20 minutos, cinco días por semana. Si es demasiado, tres días funcionan, siempre que cada sesión termine con una grabación y revises una vez por semana.

¿Qué ejercicios ayudan con el bloqueo creativo?

Elige según el bloqueo. No sale nada: escritura de objeto. Demasiadas opciones: el borrador en 30 minutos. Un fragmento que no crece: solo el preestribillo o solo la segunda estrofa. Ya no oyes tu propia canción: haz el mapa de la de otra persona. La guía sobre el bloqueo creativo te ayuda a saber cuál tienes.

¿Los ejercicios sirven para hacer canciones de verdad?

Algunos sí: lo que guardas se convierte en títulos, ganchos y estrofas, y los ejercicios 12 a 14 existen para terminar canciones. Su función principal es que cada habilidad vaya más rápida, para que una idea real tome forma antes de que se esfume.

¿Sirven para grupos o para niños?

Sí. Una banda puede hacer la escritura de objeto con el mismo objeto y comparar. Con niños, cinco minutos y en forma de juego: «mostrar, no contar» como adivinanza y la melodía desde el ritmo con palmas.