Progresiones de acordes más usadas: 11 con audio para componer
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Las progresiones de acordes más usadas, con grados y acordes en Do: escucha cada una, qué transmite, dónde usarla y ábrela en bucle en cualquier tono.
Las progresiones de acordes más usadas en el pop caben en una lista corta. En Do mayor, estas cinco cubren una parte enorme de las canciones que ya conoces:
- I–V–vi–IV: Do–Sol–Lam–Fa (C–G–Am–F)
- vi–IV–I–V: Lam–Fa–Do–Sol (Am–F–C–G)
- I–vi–IV–V: Do–Lam–Fa–Sol (C–Am–F–G)
- I–IV–V: Do–Fa–Sol (C–F–G), muchas veces tocada como I–IV–V–IV
- i–♭VI–♭III–♭VII en La menor: Lam–Fa–Do–Sol (Am–F–C–G)
La 1, la 2 y la 5 usan los mismos cuatro acordes. Cambian el orden y cuál suena a casa, y eso basta para cambiar la emoción. Una progresión es un punto de partida compartido; lo que hace tuya la canción es la melodía, la letra y el ritmo.
Abajo puedes escuchar 11 progresiones, cada una con lo que transmite, dónde funciona dentro de una canción y un enlace que la carga en el reproductor de progresiones de acordes gratuito, lista para sonar en bucle en cualquier tono. A partir de aquí, los acordes van en cifrado americano (C = Do, G = Sol, Am = La menor).
Números romanos y tonalidades en dos minutos
Un número romano nombra el acorde por su grado, es decir, por su posición dentro de la tonalidad, y esa posición es la que crea la sensación. La escala de Do mayor te da siete acordes:
- En mayúscula, acordes mayores: I, IV y V (en Do: C, F y G).
- En minúscula, acordes menores: ii, iii y vi (en Do: Dm, Em y Am).
- vii° es disminuido (B° en Do) y casi nunca sostiene una progresión pop.
Así, I–V–vi–IV significa «tónica, quinto, sexto menor, cuarto». En Do es C–G–Am–F. En Sol, donde el I es G, el V es D, el vi es Em y el IV es C, la misma progresión es G–D–Em–C. Cambian las letras; los grados y la sensación se mantienen.
Las tonalidades menores se cuentan desde el acorde menor. En La menor, el i es Am, y el bemol indica que ese grado está rebajado respecto a la escala mayor: ♭III es C, ♭VI es F y ♭VII es G. Algunos libros lo escriben sin bemoles, i–VI–III–VII, y es la misma progresión. Un V en mayúscula dentro del modo menor (E en lugar de Em) viene de la escala menor armónica y empuja con fuerza de vuelta a Am.
Transportar es mover una progresión a otro tono para que encaje con tu voz. Dos formas prácticas:
- Cejilla (capo): mantén las mismas posturas en la guitarra y mueve la cejilla. Cada traste sube todo medio tono, así que las posturas de C–G–Am–F con la cejilla en el 2.º traste suenan como D–A–Bm–G.
- El selector de tono del reproductor: cada enlace de este artículo abre una progresión en el reproductor. Cambia el tono y los grados se quedan quietos mientras se recalculan los nombres de los acordes.
Para encontrar tu tono, canta sobre el bucle la línea más aguda que imaginas para el estribillo. Si te cuesta, baja el tono; si suena apagado, súbelo.
Las progresiones de acordes más usadas, de un vistazo
| Progresión | Acordes en Do (o La menor) | Sensación | Uso típico |
|---|---|---|---|
| I–V–vi–IV | C–G–Am–F (Do–Sol–Lam–Fa) | Abierta, esperanzada, de himno | Estribillos, pop para cantar a coro |
| vi–IV–I–V | Am–F–C–G (Lam–Fa–Do–Sol) | Agridulce, con empuje | Versos, pop y rock emotivos |
| I–vi–IV–V | C–Am–F–G (Do–Lam–Fa–Sol) | Cálida, nostálgica | Baladas, doo-wop, pop retro |
| I–IV–V–IV | C–F–G–F (Do–Fa–Sol–Fa) | Directa, cruda | Rock, folk, country, punk |
| Canon: I–V–vi–iii–IV–I–IV–V | C–G–Am–Em–F–C–F–G (Do–Sol–Lam–Mim–Fa–Do–Fa–Sol) | Solemne, se despliega | Intros, estribillos largos, ceremonias |
| Blues de 12 compases | C7 ×4, F7 ×2, C7 ×2, G7, F7, C7, G7 (Do7, Fa7, Sol7) | Terrosa, con actitud | Blues, rock and roll, jams |
| ii–V–I | Dm7–G7–Cmaj7 (Rem7–Sol7–Domaj7) | Suave, resuelta | Jazz, soul, R&B, puentes |
| Camino real: IVmaj7–V7–iii7–vi | Fmaj7–G7–Em7–Am (Famaj7–Sol7–Mim7–Lam) | Anhelante, exuberante | J-pop, anime, preestribillos |
| Cadencia andaluza: i–♭VII–♭VI–V | Am–G–F–E (Lam–Sol–Fa–Mi) | Dramática, flamenca | Flamenco, rumba, versos oscuros |
| Bucle menor: i–♭VI–♭III–♭VII | Am–F–C–G (Lam–Fa–Do–Sol) | Épica, melancólica | Baladas, estribillos de película |
| El mismo bucle con dembow | Am–F–C–G (Lam–Fa–Do–Sol) | Bailable, con tensión | Reguetón, pop latino |
La «sensación» es una tendencia, no una regla: el tempo, el ritmo y la melodía pueden llevar cualquiera de estas progresiones hacia la alegría o la tristeza. Los audios están en Do o La menor, salvo tres ejemplos que van en el tono en el que suelen tocarse: I–IV–V–IV en Sol, el canon en Re y el blues en La.
Las progresiones pop de cuatro acordes
Los ejemplos son bocetos didácticos breves que se sintetizan en tu navegador, no producciones terminadas. Todos empiezan con un compás de claqueta.
I–V–vi–IV: el bucle abierto, de himno
Tras la claqueta (0:00–0:02), teclado, bajo y batería pop tocan C en 0:02, G en 0:05, Am en 0:07 y F en 0:10, y el bucle se repite desde 0:12. Fíjate en el final de cada vuelta: el F de 0:10 te deja inclinado hacia delante y el C de 0:12 suena a llegar otra vez. Ese regreso constante explica por qué sostiene tantos estribillos para cantar a coro.
Dónde usarla: estribillos, versos luminosos, cualquier canción que deba sonar abierta. Se oye en: «Let It Be» y «No Woman, No Cry» usan C–G–Am–F; «Don’t Stop Believin’» usa I–V–vi–IV en Mi (E–B–C♯m–A).
Abre I–V–vi–IV en bucle en el reproductor
vi–IV–I–V: los mismos acordes, empezando en menor
Tras la claqueta, el primer acorde es Am en 0:02; luego llegan F en 0:04, C en 0:07 y G en 0:09, y el bucle vuelve a empezar en 0:12. Son los acordes del ejemplo anterior, rotados. Como cada vuelta arranca en Am, el oído recibe primero un color menor, y el C de 0:07 suena a un momento de luz más que a casa. Con guitarra rasgueada y batería rock empuja, pero nunca suena despreocupada.
Dónde usarla: versos inquietos antes de un estribillo más luminoso, pop-rock emotivo. Se oye en: «Zombie», de The Cranberries, usa vi–IV–I–V.
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I–vi–IV–V: la progresión de los años cincuenta
A 84 BPM, con arpegio y ritmo de balada, C entra en 0:02, Am en 0:05, F en 0:08 y G en 0:11, y el bucle se reinicia en 0:14. La caída a Am justo después de la tónica le da un giro tierno y nostálgico, y el G de 0:11 te avisa de que el C de 0:14 está a punto de llegar. También se la llama progresión doo-wop, por las baladas de los años cincuenta construidas sobre ella.
Dónde usarla: baladas, pop retro, versos que cuentan una historia. Se oye en: «Stand by Me» usa I–vi–IV–V.
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Clásicos del rock, el barroco, el blues, el jazz y el J-pop
I–IV–V–IV: tres acordes y un buen groove (en Sol)
Esta va en Sol, uno de los tonos favoritos en la guitarra: G en 0:02, C en 0:04, D en 0:06, vuelta a C en 0:08 y otra vez el bucle desde 0:10. No hay ningún acorde menor, así que nada la suaviza; con guitarra y batería rock suena directa y física. Escucha el D de 0:06: volver a C en lugar de resolver en G mantiene el bucle rodando.
Dónde usarla: rock, folk, country, punk, estribillos que tienen que pegar fuerte. En Do es C–F–G–F.
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El canon: I–V–vi–iii–IV–I–IV–V (en Re)
Son los ocho acordes del Canon en Re de Pachelbel. Tras una claqueta algo más larga (0:00–0:03), el arpegio da un compás a cada acorde: D (0:03), A (0:06), Bm (0:10), F♯m (0:13), G (0:16), D (0:20), G (0:23) y A (0:26). La primera mitad se aleja de casa, con el F♯m de 0:13 como el color más inesperado; la segunda regresa, y el A de 0:26 le pasa el testigo al D para empezar de nuevo.
Dónde usarla: intros, estribillos largos, canciones que deban sonar ceremoniales; o pártela en dos, con la primera mitad bajo un verso y la segunda como entrada al estribillo. En Do: C–G–Am–Em–F–C–F–G.
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El blues de 12 compases (en La)
Doce compases, tres acordes, todos con séptima de dominante, con guitarra y batería rock. A7 suena desde 0:02 durante cuatro compases, D7 llega en 0:11 durante dos, A7 vuelve en 0:16 durante otros dos, y después vienen E7 en 0:20, D7 en 0:23, A7 en 0:25 y E7 de nuevo en 0:27: el turnaround que te devuelve al principio. El momento clave es 0:11: tras cuatro compases en A7, el paso a D7 es el impulso que toda la forma estaba esperando.
Dónde usarla: blues, rock and roll, jams. La letra tradicional del blues encaja con la forma: una frase, la misma frase otra vez y una respuesta, una por cada bloque de cuatro compases. En Do: C7, F7 y G7.
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ii–V–I: la cadencia del jazz
Un pad suave toca Dm7 en 0:02, G7 en 0:05 y Cmaj7 en 0:08, sostenido dos compases, y el ciclo se repite en 0:14. Escucha el G7 de 0:05: su séptima añade una tensión que el Cmaj7 libera en 0:08, y los dos compases sostenidos dejan que esa resolución se asiente. Las fundamentales bajan por quintas, de D a G y de G a C, el movimiento en el que más se apoya el jazz.
Dónde usarla: jazz, soul, R&B y neo-soul, y en el pop como entrada suave a un estribillo o salida de un puente.
El camino real: IVmaj7–V7–iii7–vi
En Japón se llama ōdō shinkō, «el camino real», y empieza lejos de casa: Fmaj7 en 0:02, G7 en 0:05, Em7 en 0:08 y Am en 0:10, en bucle desde 0:13, con arpegio y batería pop. Nunca llega a C, así que suena suspendida, llena de anhelo. El G7 de 0:05 parece prometer C, el Em7 de 0:08 lo esquiva y el Am de 0:10 vuelve agridulce la promesa.
Dónde usarla: J-pop, canciones de anime, city pop y preestribillos: un estribillo que empieza en C suena a la respuesta que este bucle venía aplazando.
Abre el camino real en el reproductor
Progresiones en tonalidad menor
La cadencia andaluza: i–♭VII–♭VI–V
Cuatro acordes que bajan sobre una guitarra rasgueada: Am en 0:02, G en 0:05, F en 0:07 y E en 0:10, y de vuelta a Am en 0:13. Las fundamentales descienden La–Sol–Fa–Mi, y el Mi mayor de 0:10 (no Mi menor) crea una atracción fuerte hacia Am. Ese sonido dramático viene del flamenco, donde estos mismos acordes suelen oírse con Mi como punto de reposo.
Dónde usarla: versos oscuros o dramáticos, rumba y flamenco pop, rock con tensión. Se oye en: «Hit the Road Jack» se construye sobre este descenso.
Abre la cadencia andaluza en el reproductor
El bucle menor épico: i–♭VI–♭III–♭VII
Tras un compás de claqueta (0:00–0:03), Am entra en 0:03, F en 0:06, C en 0:09 y G en 0:12, y el bucle se repite en 0:15. Son los acordes de vi–IV–I–V, pero más lentos, arpegiados sobre un ritmo de balada y con Am como casa. Ahora el G de 0:12 lleva de vuelta a Am y no a C, y el bucle suena amplio y melancólico, como música de película.
Dónde usarla: baladas, estribillos de película, canciones tristes que aun así necesitan crecer. Para más opciones, mira las progresiones de acordes tristes.
Abre i–♭VI–♭III–♭VII en el reproductor
El mismo bucle con dembow
Los mismos cuatro acordes otra vez: Am en 0:02, F en 0:05, C en 0:07 y G en 0:10, repitiéndose desde 0:13. Lo que cambia es el groove: el teclado marca cada tiempo y el patrón de dembow le da el balanceo del reguetón. Escúchalo justo después del ejemplo anterior: armonía idéntica, sensación distinta. El groove también forma parte del carácter de una progresión.
Dónde usarla: reguetón, pop latino, pop urbano. Se oye en: «Despacito» se construye sobre este bucle menor, i–♭VI–♭III–♭VII (a menudo escrito i–VI–III–VII).
Abre el bucle menor con dembow en el reproductor
Cómo elegir una progresión para cada sección
Una canción rara vez necesita una progresión nueva en cada sección. Lo que necesita es contraste cuando llega el estribillo. Cuatro reglas prácticas:
- Verso: empieza lejos de la tónica (en vi o en IV) o deja los acordes espaciados, para que el verso suene a camino hacia algo.
- Preestribillo: ve a ii o IV y termina en V; un V sin resolver acumula presión. Mira cómo escribir un preestribillo.
- Estribillo: empieza en I, en el primer tiempo. Después de un verso que evita la tónica, llegar a C suena a llegada.
- Puente: trae un acorde que todavía no hayas usado, como iii, ♭VI o ♭VII. Mira cómo escribir un puente musical.
Un ejemplo resuelto en Do, hecho solo con progresiones de esta página:
| Sección | Grados | Acordes en Do | Por qué funciona |
|---|---|---|---|
| Verso | vi–IV–I–V | Am–F–C–G | Empieza en menor, inquieto |
| Preestribillo | ii–IV–V–V | Dm–F–G–G | Sube y se queda suspendido en V |
| Estribillo | I–V–vi–IV | C–G–Am–F | Los acordes del verso, ahora desde la tónica |
| Puente | ♭VI–♭VII–IV–V | A♭–B♭–F–G | Dos acordes prestados de Do menor y vuelta a V |
El verso y el estribillo comparten los cuatro acordes; el contraste sale del punto de partida y de lo que cambies en la melodía, el registro y el arreglo. La guía de estructura de una canción muestra cómo encajan las secciones, y el planificador de estructura te deja trazar la tuya.
Seis formas de hacer tuya una progresión común
- Cambia un acorde. Sustituye uno por otro menos esperado. El clásico es el iv prestado: C–F–Fm–C, donde el Fm oscurece el bucle un instante antes de volver a casa (prueba I–IV–iv–I). También puedes cambiar el IV por el ii (C–G–Am–Dm) o el V por el iii (C–Em–Am–F).
- Cambia el ritmo de los cambios. Mete dos acordes en un compás, sostén uno durante dos compases o adelanta un cambio una corchea.
- Rota el inicio. C–G–Am–F, Am–F–C–G y F–C–G–Am son el mismo ciclo. Cada comienzo da otra casa y otro ánimo, como muestran los dos primeros ejemplos.
- Usa inversiones y bajos distintos. Pon otra nota del acorde en el bajo: C–G/B–Am–F hace que el bajo descienda Do–Si–La, y C/E o F/A suavizan los saltos grandes. Los acordes se quedan; la línea de abajo pasa a ser tuya.
- Cambia el patrón y la batería. Arpegio, rasgueo, pad sostenido o pulso en cada tiempo; ritmo de balada, rock o dembow. El bucle menor épico y el ejemplo de reguetón comparten acordes; en el reproductor, los selectores de estilo y de batería hacen ese cambio con un clic.
- Añade una séptima o un sus. Cmaj7, Am7, Fmaj7 o un Gsus4 que resuelve en G añaden color sin cambiar la función de cada acorde. Prueba Imaj7–V–vi–IVmaj7 y toca los acordes sus en tu instrumento.
¿Puedes usar los mismos acordes que otra canción?
En general, sí. Las progresiones comunes como I–V–vi–IV o el blues de 12 compases son piezas compartidas que aparecen en innumerables canciones, y una progresión así no suele ser, por sí sola, lo que hace protegible una canción. Lo que normalmente la hace original es su melodía y su letra. Tomar un bucle conocido es lo habitual; copiar la melodía o la letra de otra persona es otra cosa. Esto es información general, no asesoramiento legal: si tienes un caso concreto, consúltalo con un abogado especializado en música.
Ejercicio: dos bucles, una frase de letra
Quince minutos. La armonía elige el ánimo antes de que escribas el resto.
- Escribe una frase que diga la idea de tu canción. Ejemplo: «Todavía guardo tu llave».
- Bucle A: abre I–V–vi–IV en Do. Tararea una melodía durante cuatro vueltas, sin palabras, y luego canta la frase sobre ella. Graba una toma en el reproductor, que graba en tu navegador.
- Bucle B: abre el bucle menor épico en La menor. Tararea encima, canta la misma frase y grábala también.
- Compara. Escucha las dos tomas una vez. ¿Con qué bucle dicen las palabras lo que quieres? ¿Sobre cuál se movió más tu melodía?
- Quédate con uno y escribe la siguiente frase encima. Cuando tengas una estrofa, pásala con los acordes encima de la letra en el creador de letras con acordes y transponla a tu tono.
Con la frase del ejemplo, I–V–vi–IV convierte «Todavía guardo tu llave» en una invitación: la puerta sigue abierta para quien quiera volver. Sobre el bucle menor, las mismas palabras suenan a alguien que ya no va a volver. Si tu canción habla de esperanza, quédate con el bucle A; si habla de ausencia, con el B. Si te convencen los dos, usa el menor en el verso y el mayor en el estribillo.
Después, pon música al resto con cómo poner música a una letra, da forma a la línea melódica con la guía de melodía y convierte la frase que no dejas de cantar en el centro del estribillo con cómo escribir un gancho musical.
¿Prefieres probar progresiones en el móvil? Comparamos las apps de acordes para componer, gratis y de pago, en iPhone y Android.
Dónde encaja Zoundroom
Una idea de este ejercicio tiene dos mitades que se separan con facilidad: el bucle y el tarareo. En Zoundroom, crea un proyecto para la canción y escribe el cifrado en una nota: grados, acordes en tu tono, BPM y el enlace del reproductor. Luego pon el bucle en tu portátil y graba dentro de esa misma nota con el móvil (celular) mientras tarareas, para que una sola toma recoja las dos cosas; el audio se inserta donde está el cursor, justo debajo del cifrado. Si grabaste en el reproductor, descarga la toma, impórtala al proyecto e insértala en la nota. La semana que viene, el cifrado y todas las tomas seguirán en el mismo sitio. Aquí puedes ver cómo funcionan las notas y letras con audio.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la progresión de acordes más usada?
Nadie ha contado todas las canciones, pero I–V–vi–IV (C–G–Am–F en Do) y sus rotaciones, sobre todo vi–IV–I–V, están entre las más comunes del pop. I–IV–V domina en el rock clásico, el folk y el blues.
¿Cómo creo mi propia progresión de acordes?
Elige un tono, empieza en I, añade dos o tres acordes más de esa tonalidad y termina en uno que lleve de vuelta, normalmente V o IV. Ponlo en bucle, tararea encima y cambia una sola cosa cada vez con los seis métodos de arriba. Si la melodía sale sola y el bucle sigue sonando fresco al cabo de un minuto, quédatelo.
¿Cuántos acordes necesita una canción?
Menos de los que crees. Hay canciones sobre uno o dos acordes, el blues de 12 compases usa tres y la mayoría de las canciones pop usan de tres a cinco. Lo que mantiene el interés es cómo cambian la melodía, la letra y el arreglo, no el número de acordes.
¿Por qué las progresiones mayores suenan alegres y las menores tristes?
La calidad del acorde de tónica tiñe todo lo que lo rodea: una tónica mayor suena luminosa y una menor, más oscura. Es una tendencia, no una ley. El tempo, el ritmo y la melodía pueden hacer que un bucle mayor suene triste o que uno menor suene a fiesta, como demuestra el ejemplo con dembow. Las progresiones de acordes tristes lo desarrollan a fondo.
¿Cambian las progresiones en guitarra y en piano?
Los grados son los mismos; solo cambian los tonos cómodos. En guitarra, G, C, D, A y E tienen posturas abiertas fáciles, y la cejilla las lleva a cualquier altura. En piano, C, G y F son los más sencillos para empezar. El selector de tono del reproductor toca cualquier progresión en el tono que necesites.