Cómo hacer una maqueta musical en casa (sin equipo caro)
Guía práctica para grabar una maqueta en casa: qué equipo necesitas según el tipo de maqueta, qué software usar y cómo no perder lo que grabas.
Eliseu Bellés · Fundador de Zoundroom. Músico y emprendedor desde Valencia. Construyo Zoundroom para que los músicos dejen de perder sus mejores ideas.

Cómo hacer una maqueta musical en casa (sin estudio profesional ni equipo caro)
El ensayo del jueves se acerca y tu banda necesita escuchar la canción nueva antes de llegar. Tienes la melodía clara, la estructura más o menos definida y algunos versos que funcionan. Pero la canción solo existe en tu cabeza. Y en tu cabeza no la puede escuchar nadie más.
Grabar una maqueta en casa no requiere un estudio profesional. No requiere un presupuesto grande. Requiere saber qué tipo de maqueta necesitas para este momento del proceso y tener el equipo mínimo para ese propósito. Nada más.
Este post te explica exactamente eso: cómo pasar de la idea en la cabeza a una grabación útil, sin complicarte con equipo que no necesitas ni con técnicas de producción que no vienen al caso.
Antes de grabar: ¿para qué es esta maqueta?
No todas las maquetas sirven para lo mismo. Y el equipo que necesitas, el tiempo que merece la pena invertir y el nivel de calidad que tiene sentido buscar dependen directamente de para qué vas a usar lo que grabes.
Hay tres tipos según el momento del proceso. La maqueta de captura es la más rápida y la más cruda: su único objetivo es que la idea no se pierda. La maqueta de trabajo ya tiene estructura, se usa para desarrollar la canción y para compartirla con colaboradores. La maqueta de presentación es la más elaborada y se usa cuando necesitas que alguien externo al proceso entienda la canción con claridad.
Si quieres entender cada tipo en detalle, el post sobre qué es una maqueta musical lo desarrolla a fondo. Aquí lo que importa es que antes de encender el micrófono te hagas esa pregunta: ¿para qué es esto? La respuesta define todo lo demás.
El equipo mínimo según el tipo de maqueta
Para una maqueta de captura: el móvil que llevas en el bolsillo
El micrófono de cualquier smartphone actual capta perfectamente una voz o una guitarra acústica en una habitación tranquila. No necesitas nada más para capturar una idea antes de que desaparezca.
Lo que sí ayuda: unos auriculares con micrófono integrado mejoran la calidad respecto al micro del teléfono, especialmente para voz. Cuestan entre 15 y 30 euros y los tienes en cualquier tienda. Si ya los tienes, úsalos.
Apps recomendadas para captura rápida en el móvil: la app de notas de voz nativa de iOS o Android funciona, pero tiene limitaciones. Para algo más organizado, el post sobre cómo grabar maquetas con el móvil cubre las mejores opciones con detalle.
Para una maqueta de trabajo: interfaz de audio y micrófono básico
Aquí ya vale la pena una pequeña inversión si no la tienes. El setup mínimo útil son dos piezas:
Interfaz de audio: conecta tu instrumento o micrófono al ordenador con calidad decente. Las opciones de entrada de gama son perfectamente válidas para maquetas. La Focusrite Scarlett Solo (80-100€) es la referencia del mercado para este nivel: fiable, sencilla de configurar y con drivers estables en Mac y Windows. La Behringer UM2 (30-40€) es la opción más barata y cumple bien para maquetas de trabajo.
Micrófono de condensador básico: para voz y guitarra acústica. El Audio-Technica AT2020 (80-100€) es el estándar para home studio de entrada. El Behringer B-1 (50-60€) es una alternativa más económica que funciona bien en espacios tranquilos.
Con interfaz y micro básico tienes un setup de trabajo por menos de 200€ que te sirve durante años. Si tocas guitarra eléctrica o bajo, también puedes conectar directamente a la interfaz sin micrófono y añadir una simulación de amplificador en el software.
Para una maqueta de presentación: añade auriculares de monitoreo
El mismo setup anterior, más unos auriculares cerrados para escuchar bien lo que grabas. Los auriculares de monitoreo no colorean el sonido como los de consumo: lo que escuchas es lo que hay. Los Audio-Technica ATH-M20x (50-60€) son la opción de entrada más recomendada. Los Sony MDR-7506 (80-90€) son el estándar de la industria para este precio.
Con interfaz, micro y auriculares de monitoreo tienes todo lo que necesitas para hacer una maqueta de presentación digna desde casa. El presupuesto total si compras todo nuevo: entre 200 y 300€.
Qué software usar para grabar en casa
No necesitas Pro Tools ni Logic para hacer una maqueta. Estas tres opciones son gratuitas, suficientes para el 95% de los casos y tienen versiones estables y bien documentadas.
GarageBand (iOS y Mac, gratuito): la mejor opción si tienes iPhone o Mac. Interfaz intuitiva, instrumentos virtuales incluidos, se integra bien con dispositivos Apple. Para una maqueta de trabajo o presentación con varias pistas, GarageBand hace todo lo que necesitas sin pagar nada.
BandLab (iOS, Android y navegador, gratuito): multiplataforma y con funciones de colaboración online. Puedes empezar una grabación en el móvil y continuarla en el ordenador. Ideal si trabajas en banda y quieres que otros miembros puedan acceder a las pistas.
Audacity (Windows, Mac y Linux, gratuito): más básico visualmente pero muy potente para grabación multipista y edición de audio. La curva de aprendizaje es algo mayor que GarageBand, pero hay miles de tutoriales en español y hace bien su trabajo.
Si ya tienes uno de estos instalado, quédate con él. No merece la pena cambiar de software por cambiar.
El proceso paso a paso
1. Prepara el espacio
El mayor enemigo de una maqueta casera es el ruido de fondo. Elige la habitación más silenciosa que tengas, cierra ventanas y puertas, y pon el móvil en modo avión. Las habitaciones con alfombras, cortinas o ropa absorben mejor el sonido que las habitaciones vacías y con paredes de cemento.
No necesitas tratamiento acústico profesional para una maqueta de trabajo. Sí ayuda grabar en una habitación pequeña en vez de una grande y evitar las esquinas, donde el sonido rebota más.
2. Afina antes de grabar
Parece obvio pero es el error más común. Una maqueta desafinada es inutilizable independientemente de lo bien que esté grabada. Afina el instrumento justo antes de la sesión, no una hora antes. Los instrumentos se desafinan con la temperatura y la humedad.
Si grabas voz, calienta antes. Cinco minutos de escala básica son suficientes para que la voz suene más controlada en la grabación.
3. Ensaya antes de encender el micrófono
Una maqueta no es una sesión de aprendizaje. Graba lo que ya sabes tocar, no lo que estás aprendiendo. Si tienes que parar tres veces en el mismo punto, ese punto necesita más ensayo, no más tomas.
La regla práctica: si no puedes tocar la canción de principio a fin sin parar, ensaya más antes de grabar. El tiempo que ahorras en tomas malas vale más que el tiempo invertido en ensayar.
4. Estructura la sesión
Para una maqueta sencilla (voz y guitarra, o piano y voz), el flujo más eficiente es:
Primero graba la base rítmica o armónica: la guitarra o el piano que va a mantener el tiempo y la armonía. Esta pista es el esqueleto de todo lo demás. Después añade la voz principal. Luego, si aplica, las voces de apoyo o los instrumentos adicionales.
Haz entre dos y cuatro tomas de cada elemento. No más. Con más tomas la elección se vuelve difícil y la fatiga auditiva hace que dejes de escuchar con claridad.
5. Revisa con distancia
Después de grabar, espera al menos treinta minutos antes de escuchar el resultado. La distancia temporal hace que escuches de forma más objetiva. Lo que sonaba bien justo después de grabarlo a veces tiene problemas evidentes al escucharlo con la cabeza fresca.
Escucha en auriculares y también en el altavoz del móvil. Si algo suena mal en el altavoz del móvil, suena mal en cualquier sitio. Es la prueba más honesta.
Los errores más comunes al grabar una maqueta en casa
Obsesionarse con la calidad cuando no toca. Una maqueta de captura no necesita sonar bien. Necesita que la idea sea reconocible. Invertir una hora en conseguir el sonido perfecto para una grabación de treinta segundos es tiempo mal gastado.
Grabar sin ensayar. Ya lo hemos dicho, pero merece repetirlo porque es el error más frecuente. La grabación amplifica los errores de ejecución. Lo que apenas se nota tocando en vivo se hace evidente grabado.
Demasiado ruido de fondo. El ventilador del portátil, la nevera, el tráfico de la calle. Estos sonidos pasan desapercibidos cuando estás tocando pero aparecen claramente en la grabación, especialmente en los silencios entre frases. Identifícalos y elimínalos antes de empezar.
Grabar demasiado alto. La saturación digital no tiene solución en edición. Si la forma de onda toca el techo del software, la pista está saturada y no hay nada que hacer. Graba siempre con un margen: el nivel de entrada debería estar entre -12 y -6 dB durante las partes más fuertes.
No etiquetar ni organizar lo grabado. Acabas la sesión con seis archivos que se llaman "grabacion1", "grabacion1_final", "grabacion1_final2" y "grabacion_buena". Tres semanas después no recuerdas cuál era la buena. Nombra los archivos con sentido desde el principio: nombre de la canción, fecha, tipo de pista.
Perder la maqueta entre archivos sueltos. Una maqueta que vive sola en la carpeta de descargas del móvil es una maqueta a punto de perderse. Sin contexto, sin la letra al lado, sin las notas del proceso, pierde la mitad de su utilidad.
Qué hacer con la maqueta una vez grabada
Grabar la maqueta es la mitad del trabajo. La otra mitad es que esa grabación sea útil para hacer avanzar la canción.
Una maqueta aislada tiene valor limitado. Lo que la hace útil es el contexto que la rodea: la letra que va evolucionando, los acordes anotados, las notas sobre qué funciona y qué cambiar, los comentarios de los otros miembros de la banda. Si todo eso vive en sitios distintos, el proceso se fragmenta.
Cuando compartes la maqueta con tu banda por WhatsApp, el feedback llega mezclado con memes y conversaciones de otra cosa. Cuando la guardas en Drive, está desconectada de la letra y las notas. Reconstruir el contexto cada vez que retomas la canción cuesta tiempo y energía.
Zoundroom está pensado para que la maqueta viva dentro del proyecto completo de cada canción: junto a la letra, los acordes, las notas y, si trabajas en banda, el espacio compartido donde todos los miembros pueden escuchar y dejar comentarios vinculados al minuto exacto del audio. La maqueta deja de ser un archivo suelto y pasa a ser parte de algo organizado.
Para entender cómo integrar esto dentro de un sistema de trabajo completo, el post sobre el sistema de 5 pasos para organizar tu música da el marco general.
Preguntas frecuentes
¿Necesito tratar acústicamente la habitación para grabar una maqueta? No para una maqueta de captura ni de trabajo. Para una maqueta de presentación ayuda, pero no es imprescindible. Grabar en una habitación con ropa, alfombras y muebles ya reduce bastante el eco. Lo que sí es importante es eliminar el ruido de fondo: ventiladores, electrodomésticos, tráfico exterior.
¿Puedo grabar una maqueta con una banda entera en casa? Depende de los instrumentos. Voz, guitarra acústica, piano y bajo directo son perfectamente grabables en casa con el setup descrito. La batería es el instrumento más difícil: necesita micros múltiples, tratamiento acústico y espacio. La alternativa habitual es usar una caja de ritmos o una batería electrónica con salida directa, o grabar la batería en el local de ensayo con un par de micros de ambiente.
¿Cuánto tiempo lleva grabar una maqueta de trabajo? Para una canción sencilla (voz y guitarra o piano), entre una y dos horas contando preparación, grabación y revisión. Si añades más instrumentos, suma entre treinta minutos y una hora por pista. La clave es ensayar antes para reducir el número de tomas.
¿Puedo usar el mismo setup para grabar varias canciones? Sí, y es lo recomendable. Una vez tienes el setup montado y sabes cómo funciona, grabar canciones adicionales es mucho más rápido. La curva de aprendizaje se paga en la primera sesión.
¿Qué hago si la maqueta suena demasiado seca o vacía? Un poco de reverb en la voz (disponible en GarageBand y BandLab de forma gratuita) hace que la grabación suene más natural. No exageres: el objetivo es que suene como en una habitación real, no como en una catedral. Para la maqueta de trabajo, el sonido seco también es perfectamente válido: lo que importa es que la canción se entienda.
La maqueta más útil no es la que mejor suena. Es la que existe. La que grabaste cuando tenías la idea, con lo que tenías a mano, sin esperar a tener el equipo perfecto o el momento ideal.
Descarga Zoundroom y empieza a construir el proyecto completo de cada canción, desde la primera captura hasta la maqueta que compartes con tu banda.