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IA y música: qué significan realmente el 87% y el 46% de LANDR

LANDR encuestó a 1.241 creadores sobre IA. Esto significan el 87% de uso y el 46% de percepción positiva hacia la IA creativa, con sus límites.

Escaleras largas al aire libre rodeadas de naturaleza bajo cielo azul

Hay dos cifras del informe de LANDR sobre inteligencia artificial y música que suelen aparecer juntas y que es fácil interpretar mal:

  • El 87% de las personas encuestadas usaba IA en algún punto de su flujo de trabajo musical.
  • El 46% tenía una visión muy positiva o algo positiva sobre la idea de usar IA para tareas creativas.

La segunda cifra no mide confianza. La encuesta no preguntó si el 46% de los músicos “confía en la IA para crear”. Y la primera tampoco significa que el 87% utilice IA para escribir o generar canciones.

La diferencia importa. El informe muestra un uso amplio de funciones técnicas, creativas y promocionales, pero una percepción bastante más cauta cuando la IA entra en composición, ideación o generación de partes musicales.

Las dos cifras principales, sin cambiar lo que miden

CifraQué midió LANDRQué no demuestra
87%Personas que marcaron al menos un uso de IA entre preguntas de producción, creación o lanzamiento/promociónQue el 87% use IA generativa, componga canciones con ella o apruebe todos sus usos
46%Personas que eligieron “muy positiva” o “algo positiva” ante la idea de usar IA para tareas creativasConfianza, voluntad de delegar una canción, satisfacción con una herramienta o uso creativo real

Uso y percepción son variables distintas. Una persona puede utilizar una función con IA integrada en una herramienta y, aun así, tener dudas sobre ella. Otra puede valorar positivamente un posible uso sin haberlo probado. El estudio recoge ambas dimensiones, pero no demuestra por qué cada participante respondió de una manera concreta.

Cómo se hizo la encuesta

El informe de LANDR se basa en una encuesta online realizada entre el 30 de septiembre y el 6 de octubre de 2025 a 1.241 creadores musicales de la comunidad global de LANDR, todos ellos de 16 años o más. Incluía más de 30 preguntas de respuesta múltiple, respuesta única y texto abierto.

La muestra reunía niveles distintos de experiencia: el 43% se describía como avanzado y el 11% como experto. También tenía una composición geográfica concreta: el 41% estaba en Estados Unidos, el 22% en Reino Unido, Canadá o Australia y el 24% en Europa.

El estudio es útil para entender a esa comunidad encuestada, pero no debe convertirse en una estimación exacta de todos los músicos del mundo. El informe no presenta la muestra como una muestra probabilística de la población global de creadores. Por eso conviene leer cada porcentaje junto con la pregunta, la base y el tipo de respuesta que lo produjo.

Qué incluye exactamente el 87% de uso

LANDR calculó el 87% a partir de quienes seleccionaron al menos un uso entre un conjunto amplio de tareas. El informe agrupa el uso actual en tres áreas:

  • 79% usaba IA para tareas técnicas.
  • 66% la usaba para tareas creativas.
  • 52% la usaba para promoción.

Son categorías amplias. Las tareas técnicas incluyen funciones como restauración, corrección de timing, mezcla/masterización o separación de stems. Las preguntas creativas abarcan composición, ideación y generación o edición de partes. En promoción aparecen, entre otras, ideas de contenido, biografías, piezas visuales, investigación de audiencia o planificación de lanzamientos.

La lectura más sólida es esta: la mayoría de esta muestra de LANDR utilizaba al menos una herramienta o función con IA en algún lugar de su flujo de trabajo. El dato no dice que la mayoría entregue canciones completas a un generador.

Qué significa realmente el 46%

Para medir percepción, LANDR preguntó cómo se sentían los participantes ante la idea de utilizar IA en tres ámbitos. Los porcentajes corresponden a quienes eligieron “muy positiva” o “algo positiva” en una escala de cinco puntos:

  • 77% para tareas técnicas.
  • 70% para promoción y marketing.
  • 46% para tareas creativas.

La diferencia es relevante, pero necesita el nombre correcto: muestra una percepción positiva menor hacia la IA creativa que hacia sus usos técnicos o promocionales. No permite afirmar que el 54% restante desconfíe de la IA, la rechace o no vaya a usarla. En ese grupo también caben respuestas neutrales y distintos grados de percepción negativa que la cifra principal no desglosa.

El informe tampoco demuestra la causa de esa diferencia. Las preocupaciones sobre calidad, ética, dependencia tecnológica, reglas de plataformas o sustitución humana ayudan a entender el contexto general, pero los resultados publicados no permiten atribuir la respuesta individual de cada persona a una causa concreta.

“Uso creativo” no describe una sola conducta

Entre las tareas creativas que aparecen en el informe, el uso actual estaba repartido entre actividades muy distintas. Las más seleccionadas incluían:

  • crear voces principales: 18% de todas las personas encuestadas;
  • crear patrones de batería: 16%;
  • crear partes instrumentales: 16%;
  • ampliar u organizar ideas hasta formar una canción completa: 14%;
  • crear variaciones de una melodía existente: 13%;
  • crear estructuras de canción: 12%;
  • generar melodías o toplines: 12%;
  • generar progresiones de acordes: 12%.

Eran preguntas de respuesta múltiple, de modo que los porcentajes se solapan y no deben sumarse. LANDR también indica que la diapositiva muestra solo las opciones más elegidas de una lista más larga.

Esto evita otra simplificación: “usar IA de forma creativa” puede significar pulir una letra, proponer un patrón rítmico, explorar una estructura o usar una voz generada. El titular no dice cuánto control conserva cada persona ni cuánto pesa la IA en el resultado final.

Generadores de canciones: uso actual y apertura no son lo mismo

LANDR señala que el 29% de los participantes ya usaba generadores como Suno o Udio en alguna etapa de su proceso. Otro 12% se mostraba muy abierto a probarlos pronto y un 24% decía que quizá los probaría, aunque tenía dudas. La suma de estos tres grupos produce el 65% de personas que ya los usan o están abiertas a utilizarlos.

Conviene mantenerlos separados: “ya lo uso”, “estoy muy abierto” y “quizá lo pruebe” no describen el mismo comportamiento ni el mismo grado de intención.

Cuando se preguntó qué partes aprovechaban de estos generadores, las respuestas mostradas incluían voces (16%), instrumentos (14%), estructura o arreglo (14%), beats o instrumentales (13%) y una pista completa (13%). La base vuelve a ser el conjunto de encuestados. Los datos prueban que existe uso de pistas completas, pero no bastan para afirmar que la mayoría de usuarios de generadores solo utiliza fragmentos sin analizar específicamente ese subgrupo.

Ventajas y preocupaciones que señalaron los participantes

LANDR pidió escoger las principales ventajas y preocupaciones en listas de respuesta múltiple. Como cada persona podía elegir varias opciones principales, los porcentajes se solapan.

Ventajas más seleccionadas

VentajaPorcentaje del total
Cubrir carencias de habilidades38%
Trabajar más rápido33%
Automatizar tareas que no gustan29%
Obtener inspiración28%
Aprender técnicas o géneros nuevos23%

Preocupaciones más seleccionadas

PreocupaciónPorcentaje del total
Música genérica, sin alma o de baja calidad46%
Ética, incluido el uso de obras sin consentimiento43%
Dependencia tecnológica34%
Reglas de lanzamiento o retiradas de plataformas30%
Sustitución de humanos por IA29%

Es correcto decir que calidad y ética fueron las dos preocupaciones más elegidas entre las mostradas. No lo es concluir que todas las personas con una percepción negativa hacia la IA creativa respondieron así por esos motivos, ni que la encuesta resuelva esos debates.

¿Seguirá creciendo el uso dentro de esta muestra?

El 69% afirmó que utilizaba más herramientas de IA que un año antes. Dentro de ese grupo, el 90% esperaba usar más en los doce meses siguientes. Entre el 31% que no había aumentado su uso, el 24% esperaba incrementarlo.

Esto muestra trayectorias distintas entre quienes ya estaban profundizando en la IA y quienes no. Es una declaración de intención, no una predicción garantizada. Y procede de la misma comunidad de LANDR, por lo que no debería presentarse como una curva universal para toda la industria musical.

Lo que el informe permite afirmar y lo que no

Sí está respaldado por la encuesta publicada

  • Las herramientas con IA estaban presentes en algún punto de la mayoría de los workflows encuestados.
  • El uso actual era mayor en tareas técnicas que en tareas creativas o promocionales.
  • La percepción positiva era menor para los usos creativos que para los técnicos o promocionales.
  • Los participantes identificaban a la vez ventajas prácticas y preocupaciones importantes.
  • Quienes ya estaban aumentando su uso tendían más a decir que volverían a aumentarlo.

No está demostrado por la encuesta

  • Que el 46% de los músicos confíe en la IA para crear música.
  • Que el 54% desconfíe o rechace la IA creativa.
  • Que el 87% use IA para escribir canciones.
  • Que la IA técnica sea obligatoria para un músico independiente.
  • Que usar IA produzca mejores canciones o una ventaja competitiva.
  • Que todos los músicos prefieran asistencia antes que generación.
  • Que los datos validen el producto o la misión de una empresa concreta.

La interpretación de Zoundroom: la asistencia debe seguir siendo una elección

Lo que sigue es la perspectiva de producto de Zoundroom, no una conclusión del estudio de LANDR.

Creemos que la IA creativa resulta más útil cuando el músico decide cuándo pedir ayuda, puede examinar la propuesta y descartarla sin perder el hilo de la canción. Por eso el asistente de Zoundroom se presenta como un copiloto dentro del proyecto y no como un sistema que compone una pista terminada por el usuario.

Según la página actual de producto, el asistente puede proponer progresiones de acordes, ideas para letras, estructuras, rimas, sinónimos y observaciones sobre cómo podría percibirse una letra. El músico decide qué conservar. Son afirmaciones sobre Zoundroom; LANDR no evaluó la aplicación y su encuesta no demuestra que este diseño sea el preferido por todos los creadores.

La conclusión prudente no es “los músicos confían en los asistentes y rechazan los generadores”. El informe refleja adopción amplia, percepción desigual y muchas formas distintas de usar IA. Cada músico y cada equipo de producto todavía debe decidir de manera consciente dónde encaja la herramienta y dónde no.

En resumen

Las cifras del 87% y el 46% no son contradictorias cuando se mantienen separadas sus preguntas. Una mide si una persona utilizó al menos una herramienta o función con IA en un flujo de trabajo muy amplio. La otra mide percepción positiva ante la idea de usar IA para tareas creativas.

Es una imagen más matizada —y más útil— que un titular sobre confianza. La IA ya estaba presente en la mayoría de los workflows encuestados, pero los usos creativos seguían siendo el ámbito con menor percepción positiva y donde más importaban las preguntas sobre calidad, ética, control y dependencia.

Consulta el informe completo de LANDR.

Conoce cómo funciona el asistente creativo de Zoundroom.